sábado, 2 de abril de 2011

El desafío de la prisión.

Aqui os dejo este analisis que escribi el otro día, tipo el mito de la caverna de Platón,o algo por el estilo (no intento compararme con el, para nada), solo que con influencias un poco mas modernas (como la pelicula Saw...sip, la misma de las trampas y las muertes). Espero lo disfruten.


Es común escuchar la afirmación de que las religiones ofrecen esperanza a las personas en sus momentos de incertidumbre, así como a su vez les inculcan principios morales que los llevan a ser mejores personas, padres, ciudadanos, etc. Sobre esto, se ha rebatido enormemente, pues hay millones de personas quienes realmente creen las religiones generan paz y orden en las poblaciones, cuando la verdad es otra. La amenaza intrínseca a su mensaje moral; la del castigo a la desobediencia y a la maldad, es un impresionante catalizador de miedo, y más que lograr una armonía entre las personas, lo que consigue es aterrorizarlas. Para demostrarlo veamos este ejemplo, donde compararemos la situación de desconcierto de un  número de personas misteriosamente prisioneras, con la incertidumbre del ser humano en general sobre su razón de existir y su vida después de la muerte. 

Un grupo de personas despiertan dentro de una prisión subterránea, sin tener la mas mínima idea de cómo llegaron allí, digamos diez personas. Se espabilan y empiezan a preguntarse unos a otros si alguien sabe que ha pasado, a lo que todos responden que solo recuerdan haberse ido a  dormir a sus respectivas camas para despertar allí sin saber cómo llegaron ni porque. Poco a poco irán observando su entorno, conociéndose  y aceptando parcialmente su situación de prisioneros. Sentirían angustia, desesperación, claustrofobia, rabia, en fin, varios sentimientos lógicos a sus circunstancias, cuando entre las sombras descubren un letrero con una breve inscripción. Ahora el ejemplo se divide en estos dos escenarios, pues hay dos posibles letreros:

En el primer escenario el letrero dice: “En 30 días esto acabara” esto es todo lo que tiene escrito….Ellos reaccionan aterrados al descubrimiento: surgen las lagrimas y los lamentos, uno que otro se encoleriza y empieza a gritar reclamando que los saquen inmediatamente de allí, otros caen derrumbados con los ojos perdidos en algún punto fijo…pero unos instantes después del descubrimiento alguien diría algo como: Quizás esto signifique que saldremos de aquí…”Si, (respondería otro), esto acabara podría significar que nos liberaran en 30 días” a lo que alguien rebatiría diciendo “Claro, así como también puede significar que nos mataran a todos” Un cuarto diría “Bueno no sabemos que signifique, pero como no tenemos razones para pensar mal, porque hacerlo? Solo centrémonos en vivir hasta entonces”….Y el tiempo pasa. Los primeros días la negación y angustia son generales, el ambiente es tenso, las personas hablan poco entre ellas, hay mucho recelo, frustración y desamparo, uno que otro buscan formas de salir; pero a medida de que pasen los días y los prisioneros vayan aceptando y resignándose a su situación, empezaran a ser más proactivos. Hablaran más, observaran más sus alrededor y podrían hasta encontrar cosas de su gusto entre las penurias de la celda, cosas con las que entretenerse (observar un insecto, por ejemplo), participarían de juegos entre ellos para matar el tiempo, empezarían a disfrutar y agradecer más la comida que ingieren (poseen alimentos) pues entre tanta desgracia es muy agradable el poder comer; incluso algunas risas saldrían ocasionalmente, (aunque claro, también sucederían varias situaciones violentas, pues están encerrados y hay tensión). 
En fin, siguen sintiéndose angustiados, aunque ya no aterrados, y no necesariamente por la esperanza de salir libres, (esto obviamente influye), pero también porque han aceptado por completo  su situación. No saben casi nada de su situación, solo que están allí y que en 30 días acabara el encierro de una forma u otra…y como solo saben esto, no tiene sentido estar haciendo suposiciones sobre lo que puede o no puede significar el letrero, pues sus conclusiones carecerían de sentido por su falta de información, y llegarían hasta este entendimiento por sus propios meritos, utilizando nada más que la observación, (viendo el letrero), sin nadie que les indique nada. 
Sobre su comportamiento, este se basara en dos aspectos: en el seguimiento de las normas que se establezcan en la prisión por los mismos reos para hacer la estadía en ella lo más grata posible para todo el mundo, así como su comprensión de estas normas y su deseo y capacidad de seguirlas. Sobre su personalidad, no tendrían ninguna razón en especial para no ser como eran antes (su forma de pensar, de sentir, etc) , pues el desconocer porque están prisioneros no causa un efecto en ello. Es decir, quien era bondadoso cuando sabía que era libre y porque era libre (porque no había cometido ningún crimen), lo seguirá siendo en esta nueva dimensión. Este desconocimiento de la razón de ser de su situación actual no influye en las decisiones y gustos que tenga., así como tampoco lo hacen un mejor ni un peor ser humano.
En el otro escenario el letrero reza así: “En 30 días esto acabara, cuando los buenos sean liberados y los malos ejecutados”…Pues al igual que en el primer escenario, tras descubrir el letrero, reinaría el terror en los cautivos; las mismas lagrimas y lamentos, los mismos gritos encolerizados, etc.…hasta aquí todo igual…Pero que pasa después? En que se diferenciaran estos 30 días a los del primer escenario? Sucederá que el terror sentido inicialmente por el descubrimiento del letrero nunca se irá. Las personas intentaran al principio entender esta sentencia; discutirán sobre su significado, sobre la veracidad de la amenaza, sobre las definiciones de bueno y malo, etc.…y lo seguirán haciendo durante todo el tiempo que pasen allí, y todas las personas, las diez, sentirán terror, absolutamente todas, desde el asesino hasta el héroe. Incluso alguien con mínimos remordimientos de conciencia sentirá un miedo atroz. Podría ser hasta una monja que haya llevado una vida ejemplar, y aunque intente convencerse a sí misma que por la vida que a llevado resultaría imposible que se le califique como mala, empezaran a surgirle en su cabeza una y otra vez las decisiones y acciones que por alguna razón se arrepiente haber cometido, aunque sean realmente triviales. Como cuando le mintió al sacerdote o cuando se masturbo después de una lucha interna por no hacerlo. 
Las personas también buscarían la forma de hacer lo más tolerable posible su estadía igual que en el primer escenario, (el insecto, los juegos), pero la amenaza del letrero los pondrá en jaque indefinidamente. También sentirán una terrible incertidumbre sobre el criterio del autor del letrero, de la veracidad de este, etc., asuntos sin respuesta que en vez de lograr un autentico cambio positivo en los individuos como que decidan ser buenos unos con otros, logrando así salvarse, no harían más que aterrarlos . Algunos consideraran el intentar ser buenos, y puede que lleguen a sentirse realmente buenos, y que sus acciones sean altruistas…pero será un comportamiento impuesto por el miedo, lo reconozcan o no, pues es imposible negar la influencia del miedo en un comportamiento realizado a la sombra de una amenaza tan seria como un castigo de muerte, un comportamiento por tanto esclavo (muy distinto a quien es bueno por decisión propia, sin la mas mínima presión externa a serlo)…y estas serán solo las personas que decidan seguir las instrucciones de la sentencia (el menor de los daños)…habrán personas también a las que el miedo a la amenaza los hará revelarse a su sometimiento, y podrían hasta actuar malévolamente como una forma de negación a dicho sometimiento. También habrá quienes encuentren tan absurda dicha sentencia, que se molesten con quienes se dejen influenciar por ella, ya sea a favor o en contra, creando mas separación entre unos y otros. Habrá más tipos de reacciones, pero en fin la idea es la misma; la amenaza no conseguirá un cambio positivo en el grupo, solo miedo y separación.
Se puede apreciar claramente la diferencia entre los dos escenarios, causada por la suma de unas simples palabras al letrero. Mientras que en el primer escenario, no se les ofrecía ningún tipo de recompensa a los prisioneros, así como ningún tipo de castigo, estos actuaron de forma más unida (y por tanto pacifica) que los prisioneros del segundo escenario, a quienes si se les premiaba y castigaba según su comportamiento. Estos lograron un desempeño menos armonioso que el primer grupo debido a la presión ejercida por la amenaza. Sobre ellos, resulta irrelevante si intenten hacer suyo el deseo del escritor de letreros(la bondad); aunque deseen ser buenos con todas sus fuerzas, no podrán lograrlo realmente sin un entendimiento del porque a veces experimentan sentimientos totalmente contrarios a este plan, (véase Educación moral….al margen de la religión), solo podrán sentir serlo mientras no experimenten estos sentimientos (rabia, envidia, etc) que rompen su esquema y durante los cuales no les queda más remedio que “fingir” ser buenos (engañándose ellos mismos también) hasta que estos hayan pasado (suelen suponer que es una especie de prueba del autor de la amenaza). También da igual que el letrero diga además cosas como: “quien escribió esto los ama”, o “les mandare a mi hijo para que los ayude a ser buenos y limpie sus pecados”, o “yo soy el alpha y el omega de esta prisión”, las personas independientemente de los extras a la ley de “buenos vivos, malos muertos” tendrán las mismas reacciones comentadas, pues lo que provoca dichas reacciones no son las intenciones aparentemente benignas del escritor, sino la amenaza en sí.

Ahora, sobre las personas quienes decidan seguir las instrucciones del letrero, negándose a sentir miedo por su amenaza, y hasta lográndolo, quiero señalar algo: como sabrán, cuando se experimenta miedo las personas suelen convencerse de que no lo sienten como un mecanismo de defensa, a nivel tanto consciente como inconsciente; como cuando estamos en un sitio oscuro y estando asustados nos decimos..”No pasa nada, no tengo miedo”, como una forma de erradicar el temor. Ahora imaginen un miedo sentido desde niños y prolongado sin pausa durante toda una vida; es probable que usamos este mismo patrón de negación para evitar sentir la desagradable sensación. Imaginen por ejemplo que de niños nos dijeran esto: “en cualquier momento, mientras caminen, una de vuestras piernas se desprenderá del cuerpo instantáneamente, sin previo aviso, por el hecho de caminar incorrectamente. Puedes intentar caminar bien para que no te pase, pero si te descuidas y caminas mal, ya sabes los resultados,” y nos repitieran esto toda la vida.
Al principio nos aterraría caminar, pero como tenemos que hacerlo, nos intentaríamos proteger con este sistema…caminando nos diríamos…”no me pasara nada”, y así por años…Y que pasaría con el tiempo? Que nuestro cerebro se especializaría de tal manera en negar este miedo, que llegaríamos a creer que ya no lo sentimos…y podemos hasta asegurarle a alguien que es así, aunque a nivel inconsciente el miedo sigue allí y aflorara cuando tropecemos, para ser suprimido al acto por dicho mecanismo de defensa una vez veamos que no hemos perdido nuestra pierna…y si alguien que no tenga el problema de la pierna nos pregunta si sentimos miedo por ello, diremos que nos hemos acostumbrado, que tal vez un poco, pero que la confianza de que no pasara nada malo diluye ese miedo…
De a alguien pasarle tal situación, lo veríamos como algo terrible y nos compadeceríamos de esa persona. Intentaríamos ayudarle a superar dicho temor que vemos como irracional. El desafió de la prisión muestra una situación de 30 días, pero hagamos que como el caso anterior el efecto de la amenaza durase una vida. Supongamos que el letrero diga 30 años en vez. Que podría pasar? Pues no dude usted que al cabo de un tiempo, personas reducidas a polvo por la presión de la amenaza empezarían a pensar que quien la escribió era sabio y tenía buenas intenciones, ya que sin dichas reglas el caos reinaría en la prisión. Y de la misma forma, llegarían a un punto de acoso tal que podrían empezar a sentir admiración por el escritor, pues para ellos es lo único “allí afuera”, podrían hasta llegar a sentir adoración hacia él, pues este con su poder creo la prisión y las reglas que la rigen, el mundo que poseen (podríamos estar hablando aquí de un trastorno mental), aunque claro, hablamos de personas prisioneras, es normal que su capacidad mental se vea afectada. Ahora, imagínese que los que despierten prisioneros no fuesen adultos, sino niños, mucho más influenciables aun, sin experiencias ni conocimientos, ni la madurez mental de elegir como actuar, presionados por esta terrible amenaza durante toda una vida…Podría alguien culparlos por adorar al escritor del letrero?
Para ir terminando, veamos algunas aclaraciones. En el primer escenario, se plantea un menor terror por parte de los prisioneros ante la sentencia del letrero, en comparación con los del segundo escenario. Pero NO porque este les resulte indiferente, o porque no se cuestionen su significado. Las personas  si se preguntaran que pasara cuando acaben los 30 días, pero no tienen una razón para vaticinar algo malo pues no hay una razón para hacerlo (como en el segundo donde si la hay). Ellos intentaran descubrir por su cuenta lo que acontecerá al final del plazo, pero sus seguridad personal no dependerá de rebatir una sentencia, por tanto lo harán sin dicha presión psicológica de por medio. Aparte de que, como no hay bandos en los cuales tomar partido (como en el segundo), no habrá tanta separación entre ellos, posibilitando un mayor trabajo en conjunto hacia una meta  (descubrir el significado del letrero).

Se podria suponer tras leer el analisis que veo la ignorancia como algo faborable , útil o valido; pues es al contrario, mi intención en realidad es combatirla, pues solo nos inunda con dañinas suposiciones… Y para que atormentarnos con suposiciones? Porque no aceptamos nuestra ignorancia hasta que descubramos mediante la confirmación científica si estas nociones son reales? (suponiendo que se llegue a descubrir alguna vez). Pero aun si esto no se lograse nunca; De que nos serviría la suposición de ideas carentes de cualquier prueba? De que serviría afirmar por ejemplo, que las enfermedades como la lepra son ocasionadas por demonios, como lo hacían antes? De que les sirvieron estas suposiciones a las personas de aquel entonces? Lograron llevar mejor la enfermedad? Les ayudo en algo a los infectados? Y a los sanos? O creo miedo y separación? Ahora, No fue el descubrimiento de las bacterias lo que acabo con este miedo y esta separación? Solo se logro una opinión objetiva del tema al llegar una comprobación científica de este. Por tanto, se entiende que, si una idea genera miedo y separación, porque fomentar dicha idea? Es obvio que hacerlo no nos ayuda en nada. Dediquémonos en vez de a investigar todos en conjunto, sin prejuicios ni miedos.
Hemos visto que estas leyes de supuesta procedencia divina no producen el deseo esperado (más que eso, producen miedo y separación). Ante esta conclusión, quiero dejar algo claro; no estoy proponiendo ningún tipo de anarquía social, donde la gente no tenga leyes y actúen correctamente basándose únicamente en su juicio; no pienso que este ejemplo encaje en el método de conducta buscado por un sistema penal y judicial. Esto es porque a diferencia de la injusticia apreciada en el castigo divino (un juez quien no expone claramente sus reglas te juzga en base a ellas), las leyes penales son claramente especificas respecto a lo que se debe y no se debe hacer, así como debatibles y modificables en caso de no ser correctas, y por tanto las personas ven justicia en su concepto (aunque tal vez no en una u otra ley en concreto)
Pero si este sistema en vez de útil resulta perjudicial para las personas, porque seguimos dependiendo del? Tenemos muchas mejores opciones que el terror para crear una motivación hacia la bondad, así que para que responder a nuestras inquietudes existenciales con elaboradas fabulas de supuesta finalidad mora, si estas no nos ayudan en dicho propósito? Vivamos aceptando nuestra ignorancia a medida que la vayamos remplazando con conocimientos adquiridos por comprobación (el único método que vemos como viable para aceptar cualquier otro asunto no religioso). Porque seguir teorizando sobre cielos e infiernos?  Estas nociones y las consecuencias de creérselas no le dan un valor especial al humano, ni dignidad, ni nada por lo cual mantenerlas vigentes; no logran su supuesto propósito de ayudarlo, más bien logran esclavizarlo, utilizando para este fin lo único que producen dichas nociones en todos los individuos que osen tomarlas en serio, un miedo para nada casual.
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1 comentario:

  1. Felicidades por el blog Eladio. Muy buen articulo. En mi opinion en segundo caso hay que analizar cual es el paradigmaque formaran las personas sobre lo bueno y lo malo. Si bien, lo bueno y lo malo de acuerdo con algunos son absolutos, no es asi la percepcion que cada uno pueda tener. Culturalmente vemos posiciones sobre que es bueno o malo dentro de las distintas sociedades. Esto quiere decir que probablemente la mayoria obligue a la minoria a tener ciertos comportamientos con el fin de ser "buenos". Concepto que puede formado arbitrariamente solo por que son mas lo que lo ven asi. Me permito parafrasear, "tirania de la mayoria" (no digo que sea malo o lo menos malo, simplemente no es necesariamente el concepto adecuado el que podria dictar la conveniencia del grupo).
    Sobre las religiones, yo particularmente pienso que son creadas como un reflejo de la pequeñez de nuestro entimiendo frente al universo. El no entender algo solo te hace limitado, no implica que no exista respuesta y menos aun que aquella respuesta sea un Dios.

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